Respuesta corta
Sí. La mayoría de las personas con un solo riñón sano puede llevar una vida normal, activa y saludable. El cuidado diario y el seguimiento médico permiten vigilar su función y detectar oportunamente cualquier cambio.
¿Por qué una persona puede tener un solo riñón?
Algunas personas nacen con un solo riñón porque el otro nunca se desarrolló. Otras nacen con dos, pero solamente uno funciona. Estas condiciones pueden no producir síntomas y descubrirse años después durante una ecografía, una radiografía o un procedimiento realizado por otra razón.
También es posible perder un riñón como consecuencia de una lesión, una enfermedad o una cirugía necesaria para tratar un cáncer renal. En otros casos, una persona sana decide donar un riñón para ayudar a un familiar, a un ser querido o incluso a alguien que no conoce.
¿Cómo se adapta el organismo?
Cuando el riñón restante está sano, puede realizar la filtración necesaria para el funcionamiento del cuerpo. Por eso hay personas que nunca supieron que tenían un solo riñón y han desarrollado sus actividades habituales sin limitaciones importantes.
Sin embargo, vivir bien no significa olvidarse de su cuidado. Aunque las complicaciones son poco frecuentes, algunas personas pueden presentar presión arterial alta, proteína en la orina o una disminución de la función renal con el paso del tiempo.
El secreto está en cuidarlo con disciplina
Una vida saludable ayuda a proteger el riñón que lo acompañará como su filtro durante el resto de la vida. En general, no es necesaria una dieta especial cuando la función renal es normal, pero sí conviene evitar el exceso de sal, mantener una buena hidratación y prevenir el aumento excesivo de peso.
- Mantenga una alimentación equilibrada y modere el consumo de sal.
- Realice actividad física y procure conservar un peso saludable.
- Evite fumar y limite la exposición a sustancias que puedan dañar el riñón.
- Informe a los profesionales de salud que tiene un solo riñón antes de tomar medicamentos o realizar procedimientos.
No necesita imponer restricciones por su cuenta. Si la función renal está disminuida, un profesional deberá adaptar la alimentación, la hidratación y los medicamentos a su situación particular.
¿Qué controles son importantes?
El seguimiento suele incluir la medición de la presión arterial, un examen de sangre para estimar qué tan bien filtra el riñón y una prueba de orina para detectar albúmina, una proteína que puede aparecer cuando existe daño renal.
La frecuencia de estos controles depende de la edad, la causa por la cual existe un solo riñón, los antecedentes personales y los resultados previos. Durante el embarazo o antes de practicar actividades con riesgo de golpes fuertes, es conveniente conversar con el profesional tratante sobre cuidados adicionales.
Donar un riñón también exige valoración y seguimiento
Quien decide donar un riñón realiza un acto que puede transformar la vida de otra persona. Antes de la donación, el equipo de trasplante evalúa cuidadosamente la salud física y emocional del posible donante, explica los beneficios y riesgos y determina si la cirugía es una opción segura.
La mayoría de los donantes vivos continúa llevando una vida activa y saludable después de recuperarse, pero la cirugía y la vida posterior con un solo riñón requieren controles médicos responsables.
Tener un solo riñón puede ser compatible con una vida completamente adecuada y normal. La clave es cuidarlo, asistir a sus controles y aprender a escuchar a su riñón. Nunca lo olvide.
