Respuesta corta
Un trasplante que pierde su función no cierra automáticamente la posibilidad de otro. El equipo de trasplante debe evaluar de manera individual si un nuevo procedimiento es seguro y conveniente.
¿Qué significa que el injerto está perdiendo su función?
El riñón trasplantado puede deteriorarse de forma gradual o, en algunos casos, más rápida. Los controles de creatinina, filtración renal, orina, presión arterial y medicamentos ayudan a reconocer los cambios y a buscar causas que todavía puedan tratarse.
Cuando el deterioro no puede detenerse, la conversación debe comenzar antes de que la función renal sea muy baja. Esto permite preparar con tiempo las opciones de tratamiento y evitar decisiones apresuradas.
¿Puedo recibir un segundo trasplante de riñón?
Sí, algunas personas pueden volver a trasplantarse. Haber recibido un trasplante previo no impide por sí solo una nueva evaluación. El equipo considerará su estado general de salud, la causa de la pérdida del injerto, los antecedentes quirúrgicos, el riesgo inmunológico y la compatibilidad con posibles donantes.
No existe una respuesta idéntica para todos. La decisión depende de una valoración completa realizada por nefrología y por el centro de trasplantes.
¿Tendré que regresar a diálisis?
Es posible que necesite hemodiálisis o diálisis peritoneal si el injerto deja de cubrir las necesidades del organismo. Para algunas personas funciona como tratamiento de transición mientras esperan otro riñón; para otras puede ser la alternativa más segura según su condición clínica.
Cuando el paciente es candidato y existe la oportunidad, puede estudiarse un nuevo trasplante antes de iniciar diálisis. Esto se conoce como trasplante anticipado o prediálisis, pero no siempre es posible y requiere planificación temprana.
¿Qué debo hacer si mi función renal está disminuyendo?
- Mantener los controles con nefrología y el equipo de trasplante.
- No suspender ni modificar los inmunosupresores u otros medicamentos por cuenta propia.
- Preguntar con anticipación si puede ser candidato a un nuevo trasplante.
- Conversar sobre las modalidades de diálisis y la preparación del acceso, si llegaran a ser necesarias.
- Involucrar a la familia o al cuidador en la planificación y las decisiones.
Consulte oportunamente. Fiebre, disminución marcada de la orina, hinchazón que aumenta, dificultad para respirar o deterioro general requieren comunicación pronta con su equipo médico o atención de urgencias.
Perder un injerto puede generar miedo e incertidumbre, pero existen alternativas. El paso más importante es anticiparse, conocer las opciones y construir el plan junto al equipo tratante. Escuche a sus riñones.
