Respuesta corta
Cuando los riñones dejan de realizar adecuadamente sus funciones, el cuerpo puede retener líquidos y productos de desecho, producir menos glóbulos rojos y perder el equilibrio de minerales importantes. Esto puede causar anemia, hinchazón, náuseas, vómito, cansancio y otras complicaciones.
¿Por qué aparece anemia y palidez?
Los riñones producen eritropoyetina, una hormona que estimula a la médula ósea para formar glóbulos rojos. Cuando están lesionados pueden producir menos cantidad de esta hormona y, como consecuencia, aparecer anemia.
La anemia puede desarrollarse lentamente y manifestarse con palidez, cansancio, debilidad, falta de aire, mareo o dificultad para concentrarse. No todas las personas presentan los mismos síntomas y estos deben ser evaluados por un profesional.
Retención de líquidos y acumulación de desechos
Cuando los riñones no eliminan correctamente el exceso de agua y sal, puede aparecer edema: una hinchazón que suele observarse en las piernas, los pies o los tobillos, aunque también puede afectar las manos o la cara.
La acumulación de productos de desecho en la sangre puede ocasionar náuseas, vómito, pérdida del apetito, decaimiento, picazón, dificultad para concentrarse y alteraciones del sueño. En etapas avanzadas también puede contribuir a la pérdida de peso y la desnutrición.
Alteraciones del potasio y el fósforo
Los riñones ayudan a mantener en equilibrio minerales como el potasio y el fósforo. Cuando su función disminuye, estos valores pueden elevarse en la sangre y requerir vigilancia médica.
Un nivel alto de potasio puede afectar el ritmo del corazón y causar arritmias potencialmente graves. El exceso de fósforo puede contribuir al debilitamiento de los huesos y aumentar el riesgo de fracturas.
No cambie su alimentación ni suspenda medicamentos por cuenta propia. El manejo del potasio, el fósforo, los líquidos y los medicamentos debe definirse según los resultados de laboratorio y la condición individual de cada paciente.
La enfermedad renal puede afectar todo el organismo
Ningún otro órgano reemplaza por sí solo todas las funciones del riñón. Por eso, el avance de la insuficiencia renal puede producir un deterioro sistémico y relacionarse con fragilidad ósea, problemas cardíacos, alteraciones de la sangre, retención de líquidos, toxicidad y desnutrición.
La intensidad y combinación de estas manifestaciones dependen de la causa, la etapa de la enfermedad y las condiciones de cada persona. Los controles clínicos y de laboratorio permiten valorar la función renal y decidir el tratamiento apropiado.
¿Cuándo buscar atención inmediata?
Busque atención médica oportuna si presenta hinchazón que aumenta rápidamente, disminución marcada de la orina, vómitos persistentes, debilidad intensa o palpitaciones. La dificultad para respirar, el dolor en el pecho, el desmayo o la alteración del estado de conciencia requieren atención de urgencias.
Por eso, siempre escucha a tus riñones. Reconocer los cambios, asistir a los controles y consultar a tiempo puede ayudar a prevenir complicaciones.
